La Asociación de Venta Directa (DSA, por sus siglas en inglés) informó que el Proyecto de Ley 162 (HB 162), presentado en el estado de Delaware, Estados Unidos, no avanzó durante el actual período legislativo. Aunque la iniciativa quedó suspendida, la entidad considera que las conversaciones mantenidas con los legisladores representaron avances importantes para el desarrollo de una futura legislación que fortalezca la protección del consumidor sin afectar el funcionamiento de las empresas de venta directa.
El proyecto contemplaba cambios en las normas del sector
El HB 162 proponía una serie de requisitos para las empresas de venta directa, entre ellos nuevas obligaciones de divulgación de información, la ampliación del plazo para cancelar contratos hasta tres meses, la recompra obligatoria de inventarios sin límite de tiempo y la aplicación uniforme de las normas a empresas de distintos tamaños y modelos de negocio.
Según la DSA, el texto también dejaba de considerar los mecanismos de autorregulación ya adoptados por el sector, como los códigos de ética y sus propias estructuras de supervisión.
Diálogo entre la industria y los legisladores
Tras la aprobación del proyecto por la Cámara de Representantes de Delaware en junio de 2025, la DSA movilizó a empresas afiliadas y representantes de la industria para debatir modificaciones con el Senado estatal.
De acuerdo con la asociación, este trabajo dio lugar a cambios considerados relevantes en la propuesta, especialmente en las disposiciones relacionadas con la supervisión y los requisitos de transparencia.
“Este proceso demuestra lo que puede suceder cuando los legisladores y la industria permanecen comprometidos y trabajan juntos para resolver cuestiones complejas”, afirmó Dave Grimaldi, presidente y director ejecutivo (CEO) de la DSA.
Según el ejecutivo, aunque el proyecto no fue aprobado durante esta legislatura, el diálogo establecido crea una base para que en el futuro pueda presentarse una nueva propuesta enfocada en proteger a los consumidores y diferenciar a las empresas legítimas de los esquemas piramidales.
Empresas participaron en las discusiones
La DSA informó que empresas afiliadas, entre ellas Amway, Plexus Worldwide y Mary Kay Inc., participaron en las discusiones sobre el proyecto, aportando sugerencias relacionadas con la aplicación de la legislación y el funcionamiento del modelo de venta directa.
Aun con las modificaciones incorporadas durante las negociaciones, la entidad señaló que continuó preocupada por disposiciones que, a su juicio, podrían vincular la remuneración de los participantes al reclutamiento de nuevos miembros, en lugar de priorizar las ventas de productos al consumidor final.
La asociación destaca el Código de Ética
Para Kim Drabik, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Plexus Worldwide y presidenta del Comité de Relaciones Gubernamentales de la DSA, uno de los principales resultados del proceso fue el reconocimiento, por parte de los legisladores de Delaware, de las prácticas de autorregulación adoptadas por las empresas afiliadas.
“Proteger a los consumidores es fundamental para una venta directa ética. El reconocimiento del Código de Ética de la DSA y de los mecanismos de autorregulación del sector proporciona una base importante para desarrollar leyes que valoren a las empresas comprometidas con las buenas prácticas y concentren la supervisión en las conductas engañosas y los esquemas piramidales ilegales”, declaró.
Próximos pasos
Según la DSA, se espera retomar las discusiones durante el próximo período legislativo de Delaware, aprovechando los avances logrados en las negociaciones realizadas hasta el momento. La asociación defiende que las futuras propuestas concilien una mayor protección para los consumidores con normas compatibles con la realidad operativa de las empresas de venta directa, preservando mecanismos de supervisión orientados a combatir las prácticas ilegales.

