Mary Kay organizó, a inicios de abril, la mayor edición de su Día de la Mujer en STEM, reuniendo a cerca de 100 estudiantes de secundaria en una experiencia enfocada en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. El encuentro se llevó a cabo en el Centro Global de Manufactura e Investigación y Desarrollo Richard R. Rogers (R3), con el objetivo de ampliar horizontes e inspirar a futuras líderes en estas áreas.
La iniciativa contó con la participación de alumnas y profesoras del Distrito Escolar Independiente de Lewisville, además de autoridades locales como TJ Gilmore. A lo largo de la jornada, las participantes accedieron a una programación inmersiva diseñada para conectar la teoría con la práctica y mostrar cómo distintas carreras en STEM pueden vincularse con la industria cosmética.
Más de 60 colaboradores de la empresa participaron como mentores voluntarios, guiando a las estudiantes en actividades que incluyeron recorridos por las instalaciones, experimentos en laboratorio y paneles de discusión. En una de las experiencias prácticas, las alumnas desarrollaron sus propios tonos de brillo labial, viviendo de cerca el entorno de investigación y desarrollo.
Para la directora de marca y científica de la compañía, Lucy Gildea, el impacto va más allá de la experiencia inmediata. “Liberar el potencial de la próxima generación de mujeres en la ciencia y la innovación no es solo importante, es transformador. Cuando brindamos confianza, herramientas y conocimiento, estamos redefiniendo el futuro”, afirmó.
Los paneles de mentoría fueron otro punto destacado, reuniendo a profesionales que compartieron sus trayectorias, desafíos y aprendizajes. Temas como cambios de carrera, síndrome del impostor y la presencia femenina en sectores tradicionalmente dominados por hombres se abordaron de manera abierta.
La propuesta generó resultados concretos. Según la empresa, el 94% de las participantes reportó un impacto positivo al ver mujeres desempeñándose en roles STEM, mientras que el 70% afirmó que la experiencia influyó significativamente en su percepción sobre sus propias oportunidades profesionales. Además, el 91% reconoció que las carreras en la industria cosmética van mucho más allá de ventas y marketing.
Los testimonios de las estudiantes refuerzan este cambio de percepción. “Nunca había visto tantas mujeres ocupando cargos tan altos en una empresa”, comentó una participante. Otra destacó su sorpresa ante la diversidad de funciones dentro del sector, más allá de lo que imaginaba inicialmente.
Según Lindsay Ayers, la alianza con la empresa ha sido clave para conectar el aprendizaje académico con experiencias reales. “Estamos ampliando la comprensión de las posibilidades de carrera y ayudando a los estudiantes a desarrollar confianza y habilidades para el futuro”, señaló.
El impacto también se reflejó en los profesionales involucrados. Para muchas mentoras, la oportunidad de guiar a jóvenes representa una forma de contribuir a un entorno más inclusivo. La iniciativa refuerza el compromiso de Mary Kay con la diversidad y la ampliación de la participación femenina en áreas científicas.
A nivel global, los datos aún muestran desigualdad. Según la UNESCO, las mujeres representan alrededor del 35% de los estudiantes en carreras STEM en educación superior. En este contexto, iniciativas como esta cobran relevancia al incentivar el interés desde etapas tempranas.
Con un equipo global de investigación y desarrollo compuesto mayoritariamente por mujeres, Mary Kay apuesta por la educación y la representación como pilares para transformar el futuro. Al abrir sus puertas y compartir conocimiento, la empresa busca demostrar que ciencia, innovación y propósito pueden avanzar juntos en la construcción de nuevas trayectorias profesionales.

